Gestión de producto. Visión, rumbo y crecimiento para tu negocio digital.
Soy el aliado estratégico, digital y tecnológico para impulsar tu proyecto en internet, desde la eficiencia, los datos y la mejora continua.
Te acompaño como líder, como gestor y como ejecutor, para que tu negocio digital crezca de manera orgánica y ordenada.
Un producto digital nunca está acabado
es algo vivo, evolucionable, permeable a toda una serie de inputs.
Descubrimiento
El product discovery es la fase donde se procura entender cómo debería ser el producto y sus características.
Qué problema resuelve, qué necesita el usuario, por qué necesita la aplicación, la funcionalidad, etc.
Definición
Bajar a tierra la idea, llegar a lo concreto y realizable. Diseño, flujos, requisitos, historias de usuario, criterios de aceptación…
Traducir esa información al equipo de desarrollo, asegurando que se consigue el resultado definido en el backlog.
Validación
Validar las hipótesis planteadas en el descubrimiento, demostrar con datos que son ciertas o que necesitan replantearse.
Análisis de las métricas obtenidas, interpretación de resultados y toma de decisiones para las siguientes iteraciones.
Evolución continua
Un producto que no evoluciona es un producto que acaba muriendo. La mejora continua es una necesidad en el mundo digital.
Mejorar con criterio, evolucionar con los datos. El rumbo a seguir es una mezcla de visión y analítica, de propósito y hechos.
Visión estratégica
Intuir el futuro, ver más allá de lo palpable. Tener claro qué se quiere ser, que propósito se ha de cumplir y qué se espera en el roadmap.
Mantener una visión de estratega, prever movimientos e inconvenientes, tener siempre soluciones en la chistera.
Reporte a stakeholders
Alinear intereses, visiones, objetivos. Ajustar cada información a lo que cada rol necesita, comprendiendo que forman parte de un todo.
Negociar, reportar, informar para que las diferentes piezas de un producto encajen sin fricciones ni fisuras.
Cómo puedo mejorar tu producto digital
en resultados, rendimiento y engagement.
Lo que no mide no se puede mejorar
El primer paso para tomar el control de un producto es definir qué es importante medir, por qué y para qué. Medirlo todo es inviable, así que es necesario priorizar aquello más estratégico, aquello que nos permita accionar lo factible.
Una auditoría general a nivel de producto suele ser una buena manera de comenzar. Tras comprender la situación y la estrategia seguida o a seguir, se mide y se analiza.
Datos cuantitativos y datos cualitativos
Ambos son importantes para tomar decisiones.
Los cuantitativos hablan de números, porcentajes, ratios. De métricas y KPIs.
Los cualitativos hablan de lo que siente la persona usuaria, de lo que percibe el cliente. Entrevistas, atención personalizada, feedback… se convierten en más datos que complementan los anteriores.
Todo ese conjunto tiene un significado. A veces es muy evidente y a veces es necesario rascar un poco más. Entenderlos, interpretarlos. Pero los datos están ahí para ayudarnos a mejorar.
Experiencia de usuario / cliente
Si el usuario se pierde, no entiende qué pasos tiene que seguir para lograr lo que quiere o no encuentra una manera fácil e intuitiva de hacer las cosas, se acaba frustrando.
Esto suele significar perder negocio, que un buen porcentaje de personas abandonen el barco. Trabajar en conceptos como:
- El onboarding, guiar a tu usuario en sus primeros pasos.
- El flujo de navegación, que acciones e información sean fáciles de localizar.
- Coherencia visual y operativa: que la interfaz y las acciones ayuden a entenderse por sí mismas.
Optimización de conversiones
Una conversión puede ser una venta, un click, una acción clave.
Esta optimización, es decir, conseguir aumentar el ratio de éxito, la podemos trabajar de muchas maneras, por ejemplo realizando tests A/B (mostrar dos versiones y medir cuál funciona mejor) o modificando de manera integral el proceso con lo aprendido previamente.
Un e-commerce también es un producto digital
y así tienes que tratarlo para crecer en repercusión y ventas.