Importación de electrónica de consumo
Comprar ciertos productos en España supone una pérdida de dinero, respecto a otros países que, en teoría, por su nivel de vida, deberían acusar precios mayores. Es decir, un mismo producto debería valer más fuera de España que dentro. Pero sucede al contrario. Libros, discos, juegos, gadgets… y tecnología son casos especialmente llamativos. Ahora, se suma el hecho de que las operadoras hayan decidido no subvencionar terminales a cambio de portabilidad + permanencia, medida que fomentará que los usuarios avispados se busquen la vida para comprar teléfonos en el extranjero, a precios más asequibles. ¿Y si alguien se lo pusiera más fácil?
Sirva como ejemplo un tablet. Comprándolo en Estados Unidos, saldría a X dólares. Aquí, el precio sería de X + Y euros, notando además que por la conversión de moneda, los X dólares serían X – Z euros, llamémosle W. Z e Y ya serían variables de ahorro. A nuestro precio de coste de W euros, le podríamos añadir un margen interesante, de tal manera que el precio final al cliente estuviese lejos del X + Y. Si vendemos por internet, por otro lado, abarataríamos bastante la infraestructura básica. Desconozco cómo lo hace zavvi.es, pero consiguen precios muy buenos para el consumidor, y además ganan dinero, incluso regalando los portes en todos los casos.
Negociar precios con los fabricantes posíblemente implique que tengas que tengas que estar obligado a tener un precio de salida mínimo, pero los tiros podrían ir por un servicio bajo demanda. Cuando el usuario compre el producto, tú pones en marcha el mecanismo. Así puedes ahorrar en stock e inversión inicial, a pesar de que el margen que puedas añadir, a priori, sea menor, por comprar como público general. O explorar el campo de las compras colectivas (de moda en estos tiempos), para comprar al por mayor una vez la operación esté garantizada: sólo compras cuando N usuarios hayan comprado el producto, y previamente, ese N haya dicho que lo quiere. Si para obtener un buen precio has de comprar 100 unidades, haces una convocatoria de interesados. Al llegar a 100, cobras esos 100, y compras.
Un usuario siempre intenta comprar lo mismo más barato. Una opción es irse de viaje, y aprovechar para hacer ciertas compras. Otra opción, encargárselas a un amigo. Otra, comprar en un sitio de internet extranjero. Si envía a España, correr el riesgo de aduanas. Si no, enviar a una dirección extranjera y luego enviártelo aquí (Correos tiene un servicio para hacer eso), corriendo también riesgo de aduanas y otros impuestos. Y otra opción, la comentada, que una empresa descubra y explote cómo trampear la situación o puntear el sistema…
