Basar o no basar el plan de negocio en el equipo
De todas las cosas que se consideran importantes para crear una compañía exitosa, el equipo es el factor más vital. La ejecución va a depender del equipo, y la consecución del plan de empresa va a depender de la ejecución, así que cumplir con lo planteado en el plan va a depender del equipo.
Revisando varias versiones de mi plan de negocio, me he dado cuenta de la dependencia del plan de producción (y por tanto de las cuentas) respecto del equipo. El hecho de emprender en solitario (debido a no encontrar socios) ha propiciado que tenga cierta flexibilidad a la hora de plantear el foco, debido a que siempre me he ido adaptando a las posibilidades que he ido encontrando por el camino. Es decir, que el plan ha ido variando en función de las personas que he ido encontrando, adaptándome a sus capacidades y experiencia. ¿Error? Claramente, considero que sí. Sobre todo a nivel estratégico, donde tanta variabilidad hace menguar el valor competitivo. Las versiones del plan apenas tienen parecido, dando la sensación de ser empresas diferentes, donde el rumbo no está bien definido, pues depende del equipo por conformar. En definitiva, un mal planteamiento.
¿Alternativas? Cuando elaboras un plan de negocio, lo primero que haces en pensar en el tipo de empresa que vas a crear, en el mercado al que te vas a dirigir, en los ingresos y gastos que vas a tener… y las personas que te hacen falta para llevar a cabo la idea, teniendo identificados los perfiles necesarios. Pero… ¿qué pasa si no encuentras el perfil buscado? ¿Esperar y esperar hasta encontrarlo o adaptarte a otro perfil, si la actitud de éste es propicia y el negocio sigue siendo viable? En esas siempre he estado… aunque ya voy teniendo muy clara la primera opción…