Mercados alternativos en videojuegos

El otro día en twitter observé un mini debate acerca de la saturación del mercado en ciertas plataformas móviles, sobre todo comentando el caso de iOS. Un estudio demuestra que las grandes marcas no se han hecho del todo con el control en los marketplaces, pero aún así es muy difícil destacar para un estudio indie. En Android parece que cada vez nacen más mercados paralelos, que pueden llegar a ser una buena oportunidad. Las cifras son menores, pero la demanda puede hacer que el reparto de un mayor porcentaje en un pastel más pequeño sea rentable.

¿Localizar videojuegos para mercados concretos? Hay compañías especializadas en publicar juegos para un mercado local, por ejemplo en China, Corea o Japón. Android es una buena opción, donde todo está más liberalizado y hay posibilidad de markets específicos (como el gigante de Amazon, pero local), pero también hay oportunidades en otros dispositivos, como televisiones. Contando con una empresa de allí para ese proceso de localización / adaptación, llegar a los usuarios es más fácil a priori…

¿Ir a plataformas no saturadas? Puede ser. Dar con una que funcione cuesta, pero la competencia es menor y, por tanto, las probabilidades de visibilidad, en principio, son mayores. Windows Phone 7, la tienda de Intel AppUp para los Ultrabooks, los nuevos libros electrónicos, las smartTVs, las tiendas de los navegadores web… hay mucho para ir estudiando y tanteando. Un proyecto sencillo, aunque esté muy pulido, en iOS lo tiene muy crudo, pero en estas plataformas alternativas puede llegar a destacar sin tanto esfuerzo. Las compañías que promueven estos mercados están deseosas de nuevos contenidos de calidad, así que es también probable que “se mojen” apoyando al desarrollador, teniendo una relación más directa y más opciones de aparecer, por ejemplo, como app destacada.

Yo creo que hacer rentable un estudio indie es viable. Pero hay que dar con el “negocio” adecuado…

Xperia 8, de 1.6 a 2.3.5

Dicen que una vez que pruebas algo, no puedes parar. La iniciación con el HTC Desire me encantó, y ayer me puse a tocar un Xperia 8, que tengo por casa. La experiencia de usuario con la versión 1.6 de Android no puede ser más nefasta: control táctil insufrible, organización caótica… Cuando lo pruebas, casi te da la sensación de usar un Symbian actualizado. Así que manos a la obra…

Buscando aquí y allá, fui recopilando información (hay que ver lo que se echa de menos un tutorial con todos los pasos, sirva este post de repaso) y lo primero que había que hacer era actualizar a la 2.1 (aunque posiblemente pudiera funcionar el rooteo con la 1.6) mediante el software oficial de Sony-Ericsson (descargable desde su página). Como suele ser habitual, este tipo de software tiende a infumable malo, pero…

Con la 2.1 cargada (tal versión sigue siendo bastante parca) tocaba hacerse root. Para ello, había que instalar el programa superoneclick, conectar el teléfono al PC (sólo para carga, activando el modo debug por USB y con los drivers Android instalados) y darle al botón “root“. Después había que instalar el BusyBox y el xRecovery, transfieriendo varios archivos (reemplazándolos si existieran) según este tutorial (hasta el paso 6).

Por último, siguiendo los mismos pasos en el xRecovery que con el Desire (copiar la ROM a la tarjeta SD, limpiar datos y caché e instalar desde el zip copiado con la ROM), quedaría instalar la versión definitiva. Buscando en Google también se encuentran muchas, yo elegí GingerCyborg v005, con la 2.3.5 de Android y la verdad es que también parece funcionar de maravilla.

Ahora me queda probar en ambos dispositivos qué tal van las aplicaciones desarrolladas en Flex. En las versiones anteriores, entre los problemas con el espacio de la memoria interna y el rendimiento general de Adobe Air, se hacía prácticamente imposible hacer algo trabajado, que pudiera funcionar de forma fluida. A ver, a ver…

Actualizando a Gingerbread en el HTC Desire

Últimamente, mi HTC Desire dejaba mucho que desear en cuanto al manejo. La versión del fabricante / operador (2.2 con el Sense) tenía sus carencias, pero en las últimas semanas, entre los avisos constantes de la falta de espacio (y la imposibilidad de enviar muchas apps a la tarjeta SD), los cuelgues varios y los errores en las aplicaciones… se estaba haciendo insufrible. Así que decidí actualizar mediante ROMs, pues Orange se lo toma con mucha calma…

El primer paso era rootear el sistema, es decir, adquirir privilegios de root para tocar cosas “avanzadas”. En xataka hay un tutorial bastante trabajado, yo me bajé el programa unrevoked, para Windows. Además, hay que bajarse e instalar los HBOOT drivers, pues si no la cosa “petará” (yo no lo hice a la primera y se quedó colgado, aunque reiniciando no había males mayores). Conectando el móvil al ordenador con el cable USB (y en el modo de sólo carga, si no dará un error también), había que ejecutar el programa, siguiendo los pasos de los tutoriales anteriores. Tras un par de reinicios, voilá…

El segundo paso era instalar la ROM. En algunas webs se recomendaba el uso de una app llamada ROM Manager, así que me instalé la versión gratuita. Está muy “chula” y tiene muchas opciones para hacer backups, instalar ROMs… La versión de pago permite bajar directamente las ROMs disponibles en un catálogo, pero para la gratuita hay que bajárselas de internet. Tras seguir todos los pasos, (en mi dispositivo la tecla para seleccionar una opción era el trackball), y copiando el ROM a la tarjeta SD… hecho!

Primero probé una ROM llamada Redux. No estaba nada mal, pero tras probarla un poco, me daba algunos fallos con el market. Así que con el mecanismo acortado de lanzar el recovery, borrar los datos y cargar la nueva ROM, intenté instalar una que recomendaba mucha gente, la Doxygen. Sin embargo, no me funcionaba, ni tan siquiera instalaba. Me bajé la Ginger Villain, y ésta sí arrancó. Tiene una interfaz muy atractiva, y parece que funciona sin problemas. ¡Y me está gustando mucho!

Buscando en Google también he visto que hay muchas compilaciones, y muchos listados, así que desde luego hay donde elegir, :D

iPhone vs Android

Cumplidas las primeras semanas con el HTC Desire y, pasando por tanto a Android como móvil primario, toca hacer una revisión de ambas plataformas. En general, como usuario, Android me gusta, pero tiene muchos “handicaps“…

Gana Android (aka me gusta)

Aunque la usabilidad no es el fuerte, y todavía hay ciertas carencias de aplicaciones, la flexibilidad del sistema me parece un acierto. Muchas funcionalidades, como

  • Notificaciones. La pantalla donde se reportan todas las notificaciones (desde menciones en twitter, updates de las apps, mails…) es muy útil.
  • Carpetas. Aunque el nuevo iPhone también lo permite, es muy cómodo para ordenar las apps cuando comienzas a tener muchas de todo tipo.
  • Themes. Tener como varias configuraciones en las pantallas / dashboards en base a temas, también es síntoma de potencia. Yo no lo uso, pero sí lo considero muy interesante, sobre todo al acortar de alguna manera el proceso de cambiar de uno a otro.
  • Control. Sin el root se tiene mucho control de procesos, estados y demás, algo valorable. :D
  • Efectos. No deja de ser una “pijada“, pero hay efectos gráficos “molones“, como el widget del tiempo.
  • SMS. Los mensajes de texto están más a mano, con una pantalla dedicada. :D Idem el correo, aunque al igual que con iPhone, parece rayarse al querer meter más de una cuenta exchange

Gana iPhone (aka no me gusta)

El punto más en contra, sin duda, está relacionado con la experiencia de usuario. Siempre que tocaba un móvil con Android, me perdía. Y adoptándolo como sistema primario, no fue menos. A todo se acostumbra uno, pero los primeros días uno se siente algo perdido, cosa que con iPhone no pasa. En relación a ello, hace alguna semana twiteaba..

Si iPhone es el amigo de los niños, Android es el amigo de los ingenieros.

En cuanto a puntos más concretos, por ejemplo,

  • En un dispositivo táctil, más de un botón para gestionar la navegación, sobra. Todo ha de ser interfaz y usabilidad. Despista mucho el uso de botones para acceder a los menús, volver atrás o subir un nivel… También te esperas que el botón de home sirva para volver activo el teléfono… pero se activa con el botón de encendido… y algunas otras cosas del estilo. Y al trackpad no le encuentro utilidad alguna..
  • Para desinstalar una app, hay que recorrer demasiados menús… Idem para encontrar otras cosas relativas a configuración.
  • Que el navegador por defecto no recuerde las pestañas abiertas cuando te has quedado sin batería es algo…
  • El aumento / bajada del volumen del ring… no parece poder ser cambiado sin hacer el unlock. Un poco incordio!
  • Teclado. Será por la configuración tal vez, pero me resulta mucho más cómodo escribir en iPhone, parece que va bastante más “fino”.
  • Landscape / Portrait. La orientación sólo funciona a un lado… no es especialmente grave, pero es otro detalle…

En otro post, tocará la comparativa desde el punto de vista de desarrollador…