25/01/2012
Reflexiones
Bitácoras
Uno de los propósitos que arrastro desde hace varios años es el encontrar socios con los que seguir emprendiendo en el campo de los videojuegos. En internet, desistí con un par de proyectos, pero por casualidad o causalidad encontré (o me encontraron) unos compañeros de viaje con los que emprendí otro proyecto, Goormeet.
Encajar con otras personas no es nada fácil. Más allá de las aptitudes profesionales, que también son importantes, pueden existir conflictos entre la forma de llevar las cosas a cabo. Cómo entender el negocio, en qué poner el foco, qué tipo de empresa quieres ser, cuáles van a ser tus prioridades…. son muchos los factores en los que los socios pueden chocar. Y no considero que el choque sea malo, de hecho la diversidad de opiniones en un consejo de administración es algo que aporta muchísimo valor a la empresa y a la toma de decisiones, pero muchas veces ese choque se produce por cuestiones de base. Misión, visión y valores deben coincidir; si no, es que no se está compartiendo el mismo proyecto, y merece la pena que cada uno siga su propio camino. Intentar encajar por encajar, acaba terminando mal. A lo mejor el socio pone de su parte para adaptarse, pero no lo está haciendo convencido, y se nota que, por sus acciones, no está alineado contigo. Y, de igual modo, hay que cortar.
Se dice por ahí que un socio tiene que enamorarte. Y tú a él. Y en esa relación, además hay que tener la misma visión, creyendo firmemente en ella. Aplicándola. Funcionando como un equipo de remo. Así que, en videojuegos, todavía tengo la ilusión de encontrar un par de socios… a ver si este año. ;)
24/10/2011
Emprender, Reflexiones
Bitácoras
La mala suerte no existe, no. O al menos no es la culpable de que un negocio vaya bien o mal. A menudo son fallos propios los que dan pie a esa supuesta mala suerte, que nos sirve como excusa para explicar por qué no estamos donde, según habíamos pensado, deberíamos estar. Es posible que ante una ejecución igual, puedan variar los resultados, pero un emprendendor no puede dejar cabos sueltos y esperar que la fortuna se los resuelva. Si algo no se ha hecho bien, ¿no deberíamos entonar el mea culpa? Está de moda echar balones fuera y culpar de todos los males a terceros. La crisis, las herramientas, el entorno, los medios… o la simple pregunta de ¿quién lo iba a imaginar? Y todo eso se acaba resumiendo en un “hemos tenido mala suerte“.
Pero esa entidad, mala o buena, tiende a no existir. Si se hacen las cosas bien, y los buenos resultados siguen sin salir, quizá es que no estaban tan bien hechas, o podían mejorar bastante. O tal vez un poco, lo suficiente para haber marcado la diferencia entre la “buena suerte” y la “mala suerte“. Si de algo hay que quejarse es de uno mismo, porque un emprendedor debe preveer las cosas y resolver los posibles contratiempos antes de que pasen. Y no, no debe hacer las cosas justas, esperando que la “potra” le sonría, y a que la falta de proactividad la complemente “su destino“. El emprendedor no puede ser mediocre, conformarse, dar el visto bueno a la primera. Ha de ser tenaz, estar siempre pensando en cómo mejorar lo ya hecho, en cómo repasar una y otra vez esa tarea para que quede, no bien, sino perfecta. Y tampoco puede lamentarse. Ha de aprender de los errores, para no volver a cometerlos. Ha de sobreponerse, buscar soluciones, mejorar.
La mala suerte no existe, es la excusa de los mediocres.
14/06/2010
Reflexiones, Videojuegos
Bitácoras
El otro día creí escucharlo por la radio (esas largas horas en el coche…), pero hoy he leído la noticia en internet, como de costumbre de la mano de twitter. Es otra buena noticia más, poco a poco se van dan pasos, pero me ha llamado mucho la atención el temario propuesto para la carrera, y que en otras titulaciones paralelas de entidades privadas también suele ser la tendencia.
El caso es que se mezclan muchos conceptos un poco a modo de maremagnum. La industria del videojuego es un sector en el que se requiere mucha especialización, y sin embargo se tiende a apostar por mezclar disciplinas, que ni suelen ir presentes en una misma persona (los buenos programadores son malos grafistas y los buenos grafistas son malos programadores) ni en una empresa tienen el mismo perfil (ni en las empresas más pequeñas, salvo muy raras excepciones, el grafista programa o el programador hace los gráficos). En mi opinión, también es algo que puede echar para atrás, por ejemplo, para un programador que vea que en el primer curso tiene dibujo artístico…. o un grafo que vea grandes dosis de código…
Un profesional que trabaje en videojuegos, ha de conocer todo el proceso de creación y desarrollo. Es obvio que un programador debe conocer los formatos gráficos con los que se trabajan, del mismo modo que el grafista ha de conocer cómo luego sus gráficos se animarán en pantalla, pero ambos no tienen por qué saber hacer el trabajo ajeno. Y de hecho, puesto que se trabaja en esos equipos con perfiles especializados, no tiene mucho sentido el “chico para todo“. Desde luego, vería más lógico tres titulaciones (diseño y producción, desarrollo y grafismo) con asignaturas que contribuyesen a esa visión general, pero enfocados a cada área, que todo mezclado a modo de popurri…
15/05/2010
Reflexiones, Videojuegos
Bitácoras
… que ciento volando. Aunque es aplicable a otros sectores, en videojuegos cada proyecto que se cierra tiene un significado especial, igual más en estudios independientes / empresas pequeñas, pero también en las grandes, donde las cancelaciones son más dolorosas, si cabe. Un proyecto se cierra tras N meses de desarrollo, tirando todo ese trabajo (y dinero) por la borda, dejando a todo el equipo con la miel en los labios de algo que no se acabará.
En las pymes solemos ajustar mucho más los tiempos, la producción… pero aún así el desarrollo de videojuegos es un arte complejo. Cualquier funcionalidad, por trivial que pueda parecer, lleva un coste elevado, así como toda la integración de diseño, grafismo, sonido, programación… Por A, por B, por C… muchos proyectos han terminado en “la papelera de reciclaje“, en fases muy dispares, desde la propia pre-producción, hasta ya metidos en faena… así que aunque de momento por Undead no hemos “matado” ninguno, es toda una satisfacción haber cerrado mi segundo proyecto como “producer” o “project manager“.
No se trata de ningún mmorpg (todavía xD!), pero como dice el título, más vale proyecto cerrado que…
04/05/2010
Reflexiones
Bitácoras
Últimamente me he topado con varias empresas cuyo soporte o atención al cliente ha dejado mucho que desear. Sobre todo en la parte de “atención”. Uno va a informase en la página web, ve que tienen unos tiempos de respuesta muy buenos, que parecen profesionales… y decide contratar un servicio, confiando en que se ajustará a lo descrito. Pero…
- Una vez has firmado, nadie se ocupa de ti, nadie te atiende. Alguien te tiene que llamar a las pocas horas para decirte que se ponen a trabajar en ello, pero esa llamada no se produce. Esperas. Sigues esperando… y llamas por teléfono. Están en ello, ya avisarán, dicen.
- Vuelves a la espera. Días, semanas… y mandas un email. Sin respuesta. Más días… mandas otro email. Siguen en ello y esta vez te dan fecha de la nueva comunicación…
- Llega esa fecha, ningún aviso. Pasan de nuevo semanas, mandas varios correos, nadie te responde. Vas a llamar, nadie te atiende. Chateas…
- Milagro! Te enteras de que no han podido hacer nada con “tu caso”….
Total, dos meses para un servicio que según la web se haría en una semana, y todas las comunicaciones por iniciativa del cliente, y en la mayoría de casos, desatendidas.
Por otro lado, con otro par de empresas, algo parecido. Escribo varios mails para solicitar información, y todavía estoy esperando. Curiosamente, todas españolas. El otro día envié un mail a una empresa de hosting en USA, y me respondieron casi al instante. Increíble. Serán casos aislados o… ¿qué está pasando?
30/04/2010
Reflexiones
Bitácoras
Aunque ya era algo sabido de hace mucho tiempo, últimamente vengo observando lo que se suele conocer como “brecha digital“, es decir, la situación de que sólo una minoría esté al día en materia de nuevas tecnologías. Pero no hace falta que sean tan “nuevas“: personas y más personas apenas usan el ordenador, internet… y te miran con gestos raros (de no entenderte) cuando hablas de cosas como spotify, twitter… Y aún es más, simplemente con temas más básicos como la vida más allá de Windows e Internet Explorer… Incluso todavía más allá, queda mucha gente que apenas ha visto un ordenador, ni por fuera ni por dentro.
En muchos casos puede ser muy comprensible: vida rural, educación básica… pero el caso que me llama más la atención es la franja de menores de 35 o 40 años, que si bien no son nativos digitales si deberían haber vivido la transformación de lo analógico en lo digital. El otro día asisití a un evento formativo de Madrid Emprende, y todos los asistentes eran menores de edad. El ponente hablaba de redes sociales, teléfonos móviles… y la gente apenas parecía entender. Quizás sea porque España todavía vive en el siglo pasado (en términos generales), por la cultura geek inexistente… no sé.. pero es algo que me llama mucho la atención. Y como decía antes, en personas más mayores o alejadas de las grandes ciudades, la brecha ya es abismal.
Sin duda queda mucho por hacer en la también llamada “inclusión digital”, y podría haber ahí buenas oportunidades de negocio. Curioso.