Marketing efectivo en tiendas de ropa
El pasado fin de semana, paseando por un centro comercial, observé una estrategia de marketing que me llamó mucho la atención, por la novedad de las acciones. Las tiendas de ropa suelen esperar a que el cliente (o de forma mayoritaria, “clienta“) pase, vea algo que le guste, pregunte si no encuentra la talla y compre si le convence. Como mucho, la dependienta te saluda al entrar, pregunta con tono amable si necesitas algo, si te queda bien… y poco más. Pero una marca parece que quiere destacar y se ha trabajado una estrategia para atraer gente al local…
En el pasillo, una dependienta (a modo de azafata) nos saluda efusivamente, ofreciéndonos gratis una bolsa, como si fuera merchandising. También nos comenta que hay un (suculento) 25% de descuento en la nueva colección, y que además, dentro de la tienda, nos invitan a un aperitivo (patatas fritas y cerveza, por ejemplo). La tienda se llena, aunque sólo sea por la amabilidad mostrada, acompañada del obsequio. Nada que ver con el spam repartido a la salida del metro, en plena calle, o incluso en el centro comercial. La marca ya te ha dado algo, y ha captado tu atención, por minutos como mínimo. Si dentro del local, las empleadas muestran su mejor cara… un buen clímax ya está creado.
El descuento va asociado a hacerse socia de la tienda, sin coste alguno, donde ofrecen más descuentos y promociones. Con la invitación, la gente pasa cierto tiempo viendo el catálogo, las novedades… y todo funciona como gancho perfecto: datos, ventas e imagen de marca. No sé cuánto retorno real ha producido esta acción (era específica de un día), o cuáles eran los objetivos, pero me ha parecido muy acertado y juzgando el “tráfico” obtenido, muy efectivo. Interesante…